Marisol forma parte del equipo de la parroquia desde hace aproximadamente cuatro años, sirviendo con dedicación como recepcionista y encargada del programa de Ambiente Seguro. En su labor diaria, es el primer punto de contacto para quienes visitan la oficina parroquial, brindando apoyo, información y acompañamiento a la comunidad.
Su trabajo incluye la atención de llamadas, correos y visitas, así como la coordinación de registros sacramentales, elaboración del boletín parroquial y apoyo en la organización de eventos y funerales. Además, supervisa el cumplimiento del programa de Ambiente Seguro, promoviendo un entorno protegido para todos, especialmente para niños y personas vulnerables.
Para Marisol, servir en la iglesia es una vocación llena de responsabilidad y bendición. Disfruta profundamente ver cómo Dios obra en la vida de las personas y ser testigo del amor y compromiso de la comunidad.
Su motivación diaria es ofrecer lo mejor de sí misma en servicio a Dios, a la Santísima Virgen y a cada persona que forma parte de esta gran familia parroquial.