
Con gran fe y alegría celebramos el Domingo de Ramos, dando inicio a la Semana Santa y recordando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
Durante esta celebración, nuestra comunidad participó con devoción portando sus palmas y acompañando a Cristo con cantos y oraciones, proclamándolo como nuestro Rey y Salvador.
Fue un momento lleno de significado, donde reflexionamos sobre el amor de Jesús y el camino que recorrería hacia la cruz por nuestra salvación.
Agradecemos a todos los fieles que participaron en esta hermosa celebración y que, con su presencia, fortalecen nuestra comunidad parroquial.
Que este inicio de Semana Santa nos ayude a vivir con mayor fe, humildad y entrega el camino hacia la Resurrección.